La recuperación es el estado funcional del deportista una vez que concluye el trabajo, donde se restablecen las reservas energéticas y todas las sustancias que intervinieron durante la ejecución de la carga física, así mismo quedan restablecidas las diversas funciones del organismo, se recupera la capacidad física de trabajo y se produce un incremento gradual de la misma.

A continuación exponemos de forma breve algunas medidas que aceleran la recuperación del deportista:

Alimentación: Debe existir un balance entre las calorías que aporta la ración diaria y el gasto energético experimentado, además, incluir alimentos de los diferentes grupos (energéticos, plásticos y reguladores). Debe tenerse en cuenta el suministro de factores dietéticos antes de la arrancada, durante el evento y al concluir el mismo (hasta 15 minutos después es efectivo). Además, es conveniente inmediatamente después del ejercicio -entre las dos primeras horas- consumir líquidos e hidratos de carbono, para que el cuerpo reemplace los fluidos perdidos en el sudor y recuperar las reservas de glucógeno.
También beber antes, durante y después del entrenamiento, para evitar la deshidratación, estabilizar el volumen sanguíneo y evitar los calambres musculares. Por último y después del ejercicio, tomar alimentos ricos en proteínas y aminoácidos, como carne, pescado o huevos, para acelerar la síntesis de proteínas en los músculos.

Descanso activo: El más efectivo, propone ejercicios de relajamiento de los músculos lo cual produce un incremento relativo de la circulación para el transporte del ácido láctico de los músculos a los lugares de eliminación. Siendo recomendables ejercicios cíclicos al día siguiente de las grandes cargas pues elimina más rápidamente el agotamiento.

Descanso pasivo: Sueño nocturno; en la corteza cerebral se propaga una inhibición protectora que forma una regeneración de las células nerviosas, acostarse o sentarse entre los ejercicios de entrenamiento. Es recomendable descansar 8 horas nocturnas.

Medios médicos biológicos: Que eliminan más rápidamente las formas agudas de fatiga general y local, restauran eficazmente los recursos energéticos. Ej. Baños de vapor y aire seco, masajes generales, manuales o por chorros de agua, etc.

Dr. Rafael Herreros Guisado
Médico de la prueba.

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